
Me desarmo con tus palabras llenas de día a día, de rutinas incandescentes que aportan calidez a la fría morada que habito, como antaño me espantaba el espíritu de la conformidad. Aquello se perdió y busco en tus labios lo que los mios no se atreven a farfullar ante la sombra de esta maldita ansiedad, equipaje sin concierto. Volver a empezar, no obstante.
Buenas noches salpicadas de frío petulante, de bajas temperaturas que caldean la sinrazón hasta sobrepasar en demasía cualquier medición conocida hasta la fecha. Hasta mañana pues.
Buenas noches Julio,
ResponderEliminaral leer ésto me han entrado ganas de ponerme el pijamita de manga larga..
Hasta mañana pues (K)
Hasta mañana preciosa.
ResponderEliminarSiempre hay un "hasta mañana"... quién inventaría el ADIOS? Un negado eso seguro.
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